Orlando Ochoa Terán es consultor de información e inteligencia competitiva. Ha sido gerente de empresas y corresponsal en Nueva York del semanario venezolano "Quinto Día" por 10 años. Durante ese tiempo ha escrito una columna semanal. Es abogado y realizó estudios de empresas en Gran Bretaña. Ha escrito en otros diarios como "El Universal" de Venezuela sobre temas de defensa, seguridad y relaciones internacionales.
Uno de los más espectaculares bloqueos, con gran repercusión en los medios de comunicación, tuvo lugar en la parroquia del 23 de Enero en abril del pasado año, en el cual participaron miembros armados de bandas bolivarianas, que pese a estar encapuchados, todos eran reconocidos. El gobierno no se molestó en perturbarlos, el petróleo escalaba entonces vertiginosamente hacia los tres dígitos.
La crisis financiera global ha establecido sus propias prioridades y pronto se harán añicos los sueños de grandeza de líderes con ambiciones planetarias. Los jefes de Estado de Venezuela, Irán y Rusia, que hasta hace poco parecían todopoderosos, han comenzado a mostrar signos de debilidad y desesperación.
De acuerdo a una alquimia tecno-política de algunos dirigentes opositores, el “sistema electoral venezolano tiene dos caras”, por un lado “un dispositivo automatizado, eficiente y prácticamente invulnerable a triquiñuelas” y por el otro “un organismo rector, el CNE, que no merece la más mínima confianza”.
El asalto a la sinagoga de Maripérez, bien organizado y mejor ejecutado, ha hecho pensar a los organismos de seguridad de Israel en la responsabilidad o por lo menos la aquiescencia del gobierno bolivariano.
El caso es que a pocas horas de que el presidente Chávez describiera al presidente Obama como la misma “miasma”, aclarando que no quería pronunciar la palabra adecuada, ya se había pronunciado antes con disposición al diálogo.
En 1998 el entonces candidato presidencial Hugo Chávez declaró que una vez que asumiera la presidencia, quizás, algún día entregaría el poder. Así lo ha ratificado innumerables veces durante diez años señalando fechas que siempre superan el año 2020. Con una sumisión escandalosa el árbitro electoral y todos los demás poderes se han preparado para cumplir esta promesa
En Venezuela el asesinato político ha sido una ocurrencia histórica tan excepcional que el presidente Chávez se ha visto obligado ha trivializarlo tratando de montarlos en escena y dramatizarlos repetidamente en búsqueda de solidaridad.
El miércoles 10 de septiembre de 2008, en el programa de opinión “La Hojilla”, Mario Silva presentó un audio editado y montado con varias fotografías donde aparecen los rostros de oficiales de las Fuerzas Armadas que supuestamente habrían conspirado con un grupo de civiles para asesinar al presidente y sustituirlo por el general Raúl Isaías Baduel.
Para confrontar esta nueva realidad Chávez habría tenido que comprenderla y este no ha sido el caso. La razón no es sólo que Chávez padece de eso que llaman los psicólogos disonancia cognoscitiva, sino que su formación militar, la única educación recibida antes de incursionar en la política, y un temperamento mercurial, lo impulsan a la confrontación y al conflicto.
Visto el desenfreno del presidente Chávez y el de sus partidarios durante este proceso, sólo un milagro o un sortilegio mágico, podría hacer que estas desaforadas conductas se tornen súbitamente cívicas el día de las elecciones. Sin embargo, razones de sobra justifican el voto en estas elecciones, incluso si se tiene la convicción de que será birlado.
Ante el fracaso de cubanos, iraníes y bielorrusos el gobierno bolivariano intenta un nuevo estadio experimental con los servicios de inteligencia rusos coordinados desde La Habana.
Si los Castro se han preparado para esta coyuntura histórica de EE UU, como sugieren algunas señales, bien podría salvar a Cuba de la catástrofe económica que le espera a corto plazo con un Chávez contra la pared, administrando un convulsionado país con un barril de petróleo planeando alrededor de los $ 20.
El nuevo presidente de EE UU será electo el próximo martes 4 y deberá asumir el poder el 20 de enero. En el interregno, el presidente Bush, el más impopular mandatario en décadas, tendrá la oportunidad de tomar sus últimas decisiones sin presiones y sin mucho prestigio que salvaguardar. ¿Qué puede esperar Chávez en estas circunstancias?
En ese juego geopolítico mediante el cual Vladimir Putin utiliza a países latinoamericanos bajo la esfera de influencia de Cuba, lo más importante no son las maniobras navales con Venezuela en el Caribe, sino el programa de los servicios de inteligencia y contrainteligencia rusos para penetrar a algunos gobiernos del subcontinente.
“Los chicos malos también serán afectados” rezaba el titular de la revista Barron’s de Wall Street. En efecto, además del impacto de la onda expansiva de la crisis financiera, países como Rusia, Irán, Venezuela, Sudán, Ecuador y Bolivia, entre otros, sufrirán igualmente los embates de la caída de los precios petroleros evaporando recursos que financiaban la inestabilidad global y la retórica antiimperialista.
Así como la movilización de infantes y blindados enviados a la frontera mostraron un deplorable apresto operacional de la FAN, el Ejército de Rusia también expuso sus propias debilidades con la invasión a Georgia. Ambos son modelos, del presente y del pasado, del fiasco que resulta de unas fuerzas armadas socialistas.
El proceso mediante el cual actores y payasos devienen en comandantes de la Revolución Francesa es parecido al venezolano mediante el cual comandantes y políticos marginados de la cuarta república devienen en comediantes de la quinta república.
La Teoría del Juego es un instrumento de la matemática aplicada utilizada por potencias como EE UU y Rusia, entre otras, para imponerse sobre sus oponentes en situaciones estratégicas. La Venezuela bolivariana es un caso único. A más de 10.000 Km. de distancia se empeña en ser satélite de uno de los escombros de un sistema del cual casi todos los países que pertenecieron no quieren saber nada.
La designación de dos candidatos a vicepresidentes en EE UU ha actualizado el tema de las funciones de este cargo. Por razones distintas, el vicepresidente venezolano también adquirió una relativa importancia a propósito del ritornelo sin fin de un nuevo golpe o magnicidio que automáticamente trae a la imaginación la sucesión presidencial.