Luis Marín es abogado y politólogo venezolano. Graduado en la Universidad Central de Venezuela (UCV) - Caracas en 1981. Profesor de la UCV (1988-1998). Desde el año 2008 está reincorporado como profesor en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas, Escuela de Derecho, de la UCV.
El nacionalsocialismo y el comunismo fueron la mayor tragedia del siglo XX y debieron quedarse allá. Sin embargo, como en un parque jurásico, amenazan con confiscarnos el presente
La OEA sabe perfectamente, en cualquiera de sus instancias, cuál es el estado de los derechos humanos en Venezuela; como lo sabe también respecto de Cuba
En Venezuela no se encuentra rasgo alguno que permita definir al proceso como “revolución”; en cambio, si hay muchos para identificarlo como una cleptocracia, un simple gobierno de ladrones
Sería imposible asociar a Hitler, Mussolini o Saddam Hussein con Chacumbele, aunque todos ellos se acerquen más al personaje por las consecuencias de sus actuaciones que Hugo Rafael
Por donde se mire no hay nada heroico, descollante o de algún modo extraordinario en la “vida y obra” de BHO que justifique o explique el clamor universal desatado a su alrededor
Después del derrumbe del socialismo real, no queda para nada claro qué será lo que entienden los intelectuales revolucionarios por “compromiso” y menos cómo es posible que guarden silencio ante las manifiestas atrocidades de la revolución.
Parece una insensatez que todavía, después de 10 años, haya gente haciendo llamados al gobierno para que “reflexione”, pidiéndole que “rectifique” o que lo procedente es que “nos sentemos a conversar”.
Obama acaba de sufrir en carne propia los efectos de la doble moral en el caso de Honduras, porque los mismos que claman por expulsar a los yanquis de América Latina son los que ahora le piden una intervención más enérgica para derrocar al gobierno provisional de Micheletti
En Venezuela nadie es procesado por las verdaderas razones por las que es perseguido sino bajo acusaciones denigrantes, arbitrarias e increíbles, con lo que se muestra el bulto de lo que se oculta, mandando un mensaje de escarmiento a los espectadores
Castro es el único dictador al que se le ha ocurrido morirse a plazos, progresivamente y tan poco a poco que cuando termine de extinguirse, ya nadie debería recordar que alguna vez abandonó el poder.
Un gobierno socialista con una oposición también socialista, que se alternen en el poder para que lo que uno no consiga por las malas el otro lo logre por las buenas. El viejo truco del policía (o ladrón) bueno y el policía (o ladrón) malo; pero todos con el mismo objetivo: ultrajar y desvalijar a la víctima.
Está clarísimo que en Honduras se quería aplicar una receta que ya había funcionado en Venezuela, Bolivia, Ecuador y ahora en Nicaragua; pero las instituciones actuaron, de una manera perfectamente constitucional, para impedirlo.
OA cierra sus profundas reflexiones morales considerando que con una chequera de 350 millones US$ diarios se puede hacer mucho y Chávez “lo está haciendo”.
Insulza ha convertido a la OEA en un sindicato de dictadores, para la defensa y ayuda mutua, en caso de que alguien se revele contra sus arbitrariedades y abusos, desacato al mandato de sus electores, violaciones a la constitución y a las leyes de cada país.
La autonomía no es sólo una garantía para el funcionamiento libre de la universidad y para el desarrollo de la enseñanza y la investigación, sino que es condición sine qua non para que pueda hablarse de universidad.